
“La cirugía me dejó esta marca gruesa, elevada y roja. Evitaba quitarme la camisa delante de otras personas. Probé esas placas de silicona, pero se despegaban con el sudor del cuerpo. Este bastón fue lo único que funcionó. En dos meses, aplanó el relieve de la cicatriz y eliminó ese aspecto de carne viva. Hoy, la marca casi desaparece en el tono de la piel.”






























